Soy alma desnuda en estos versos,

Alma desnuda que angustiada y sola

va dejando sus pétalos dispersos.

 

Alma que puede ser una amapola,

que puede ser un lirio, una violeta,

un peñasco,una selva y una ola.

 

Alma que adora sobre sus altares,

Dioses que no se bajan a a cegarla;

Alma que no conoce valladares.

 

Alma que fuera fácil dominarla

con solo un corazón que se partiera

para en su sangre cálida regarla.                            

 

Alma que cuando está en primavera

dice al invierno que demora:vuelve,

caiga tu nieve sobre la pradera.

 

Alma que ha de morir de una fragancia

de un suspiro, de un verso en que se ruega,

sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alfonsina Storni